Cambio de hora, ¿por qué cambiamos la hora?¿Deberíamos?

Cambio de hora Science4you

En la madrugada del próximo 26 de marzo hay un nuevo cambio de hora, adaptaremos nuestros relojes al horario de verano. Las 02:00 pasarán a ser las 03:00, y por lo tanto dormiremos una hora menos. Los días empezarán a alargarse de forma paulatina por lo que amanecerá más tarde pero también anochecerá más tarde.

¿Y esto por qué?

La pregunta del millón es, ¿por qué cambiamos la hora? España vive un caso peculiar en este sentido, ya que durante la historia ha sufrido diversos cambios de huso horario. En el siglo XIX había más de un huso horario en la península, habiendo hasta 3 horarios diferentes, hasta que se estableció una única hora para todo el territorio español, incluido el archipiélago canario, a principios del siglo XX.

 

Relojes enfrentados

Durante la Guerra Civil, la hora también fue un problema. El reloj del bando republicano y el reloj del bando nacional marcaban horas diferentes. Así fue hasta que en el año 1939 (que había empezado una hora antes en el bando republicano) se unificó la hora con el fin de la guerra. Esta “paz” horaria duró hasta el año siguiente, cuando España volvió a cambiar su hora para tener el huso horario central europeo CET, debido a la buena relación que tenía el régimen español con el alemán.

 

¿Nos beneficia el cambio de hora? ¿En qué?

El cambio de hora empezó en Inglaterra con el fin de aprovechar más los días. La gente dormía varias horas de día durante la época de verano y eso influía de manera negativa en muchos aspectos, sobretodo en el laboral. En 1918, años después de su primera propuesta oficial, se estableció la aplicación del horario de verano.

 

Las ventajas de este cambio de hora se ven reflejadas en el ahorro de energía, en las ganancias de los negocios, en la salud de las personas y en el ocio en general. Sin embargo hay quienes afirman que este horario nos perjudica más que nos beneficia.

 

Ahora que ya sabes un poquito más sobre el cambio de hora gracias a Science4you… ¡mirar al reloj no será lo mismo!

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